Henri IGLESIS

Henri Iglesis Grey Petit Bonhomme
45 cm

Henri Iglesis Yellow Petit Bonhomme 45 cm

Henri Iglesis Red Petit Bonhomme 70 cm

Henri Iglesis Blue Petit Bonhomme 45 cm

Henri Iglesis Three Red Petits Bonhommes

Henri Iglesis Petits Bonhommes Circle
BIOGRAFIA
Henri Iglesis es un artista contemporáneo de origen catalán, con taller en Perpiñán, inventor del proceso de chapa soplada…
Nació en 1964 en Perpiñán; su abuelo era herrero y su padre tornero-fresador.
En 2008, este calderero se convirtió en escultor con la sorprendente invención de un proceso que se convertiría en su seña de identidad: la “chapa soplada”. Corta dos piezas de chapa metálica que luego se sueldan y se deforman inyectando aire comprimido, dando al conjunto la apariencia de un globo inflado a punto de despegar.
La figura de su padre, tornero y ajustador, fue sin duda determinante en el desarrollo artístico del joven. Henri Iglesis pasó su infancia en el taller de este artesano al que admiraba profundamente. “No toques nada, mira y aprenderás”, le decía en voz baja… A partir de ahí, se entiende mejor su pasión por el trabajo manual y los metales, con los que convivió toda su vida y de los que nació su arte.
Henri Iglesis terminó sus estudios en 1981 y, tras obtener una doble titulación en “calderería, chapa” y “soldadura”, comenzó a trabajar de inmediato en un taller de fabricación. Continuó frecuentando el taller de su padre, donde realizaba diversos objetos en chapa trabajada a martillo.
Fue en 2008, durante la realización de una estatua con la imagen de su hijo, cuando tuvo la idea de inyectar aire en una pieza de chapa previamente soldada.
La mayoría de sus obras son esculturas moldeadas por inflado.
Este proceso de creación original, que ha perfeccionado y desarrollado, está hoy oficialmente registrado, y la expresión “tôle soufflée” o “chapa soplada” está protegida.
Es a través de esta técnica singular que se despliega la creatividad imaginativa del artista, permitiendo que su imaginación desbordante y su humor juguetón tomen forma concreta. Sus obras depuradas están impregnadas de una ligereza característica: una ligereza visual, que combina el peso del metal patinado con la flexibilidad del aire; pero sobre todo, la ligereza de un mundo onírico, colorido y despreocupado en el que Henri Iglesis nos sumerge.
El “pequeño hombre” es su creación emblemática; sus dimensiones van desde 45 cm hasta más de un metro. Pueden ensamblarse entre sí en grupos de dos o tres, o incluso en círculo, como una farándola. El artista propone más de diez colores diferentes, así como versiones en acero inoxidable o acabados plateados.
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